Es como un laberinto de sorpresas . Privilegiado escenario de la ciudad de San Sebastián. Cuando ta adentras en él cualquier nombre que evoque a la naturaleza es bueno para denominarlo.
Es increíble todo lo que he descubierto sobre este lugar. Me ha impactado tanto que tengo que volver . Empezando por su Costa Cantábrica que alberga a todo desconocido viajero que haciendo el Camino de Santiago dejan guiar sus pasos por veredas marcadas de historia.
En la Punta de Mompás encontramos una Batería Militar. Y en la Atalaya de Balleneros tengo unas fotos , estoy sentada para que se vea un poco la placa en memoria a todos ellos. Aquí paramos, descanso y pincho de tortilla (como buena “granaína” no podía ser menos).
Para bajar un poquito el peso de la conciencia(por haber acabado con todo) fuimos caminando al parque de recreo que se asoma a la ciudad entre inmensas arboledas. Un canal de agua subterráneo además del lugar por donde circularon el tranvía eléctrico (1902) y el transbordador aéreo (1907) quedan pendientes para la próxima visita.
Me adentro más en el espeso bosque dejando que el olor me conduzca, que el sendero no acabe, que la paz se instale………….y lo consigo.
Te animas? Yo me he decido por este camino, pero hay más.
Os invito a pasar. Cuidado con la puerta no vayas a estropearla!!
Que tranquilidad. Pero que hambre da tanto esfuerzo.
Hace un pincho de tortilla?. Y yo con estos pelos¡¡¡
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