Me parece que va siendo hora de que os presente el lugar donde vivo. Han pasado ya tres meses y…. sí, todos los sitios que he visitado, ya sea un monte, como cualquier pueblo o ciudad de los alrededores, son preciosos, todos tienen un encanto especial que los distingue, que los hace auténticos, como también lo es, sin ningún lugar a dudas, Lasarte-Oria.
Desde el interior no se aprecia realmente su belleza. No tiene demasiados edificios que destacar, pero mantiene muchas de las fachadas de sus construcciones originales y siguen haciéndolo con numerosos edificios de nueva construcción.
La gente está muy unida, muy arraigada al sentimiento de luchar por algo que les pertenece y sobre todo mantenerlo intacto en la medida de lo posible.
A la hora que sucede a la salida de los colegios, los parques adquieren vida. La alegría de grandes y pequeños, compartiendo juegos, secretos, canciones, chistes, intercambio de cromos, pelis favoritas, todo ello hace del parque un lugar especial, entrañable, del que nunca nos podremos olvidar.
Al salir a la calle, aquí en Lasarte, tengo la suerte de encontrarme con todo lo que necesito. Panaderías, con un olor tan peculiar que me transporta a ir de compras con mi abuela al horno del pueblo donde hacían el pan (entonces solo había un sitio donde comprarlo, pero no hablo de Lasarte en este caso), el tren o topo como se le conoce( por tener tramos que van por debajo de la tierra), tiendas donde comprar una cantidad de productos de aquí, de la tierra, ya sean quesos, salchichones, chistorra, los huevos de granja….. bueno, vamos a dejarlo porque me pongo mala solo de pensarlo….( ¡¡pero que rico está todo, Madre de Dios!!)
Están terminando el último tramo de bidegorri (¡¡pero que gracia me hace el nombre,no lo puedo evitar!!), es el carril-bici y en euskera, para el que no lo sepa, bide es carril, vía o camino y gorri es color rojo, con lo cual el camino para las bicicletas es de color rojo y falta poco para que se termine, eso nos tendrá unidos con Donosti y alrededores.
Tengo el Ayuntamiento, al que de paso agradezco la atención que me prestaron las personas que me atendieron cuando lo necesité, al igual que al Ambulatorio.
Y saliendo un poco de lo que es el casco urbano, empieza a inspirar hondo, porque lo único que vas a encontrar ante ti, es…..Belleza.
El color verde intenso ciega los ojos. Caminas despacio por la empinada montaña para no perder ni un instante de vista ese color. Casi llegando a la cima, tienes dos opciones, hacer una visita a los amigos residentes en Urnieta( que los tengo, ¿verdad Loli? ), o proseguir a la izquierda divisando un horizonte lleno de esplendor. A mi me saludó tímidamente un arco iris, y al marcharse, me sonrió.
Puedes empezar el recorrido desde diferentes puntos. Yo empecé desde la segunda entrada a Lasarte. Es una pequeña rotonda que en una de sus salidas te lleva, atravesando un parque, al viejo túnel por donde antiguamente pasaba el tren. Me introduje en él con más miedo que ganas de hacerlo, pero me hice la fuerte y casi sin respiración conseguí llegar al otro extremo. Y la verdad, mereció la pena.
Os obsequio con algunas fotos de mi salida, porque como dice el refrán: Una imagen vale más que mil palabras
La entrada al túnel. Me lo estoy pensando…
¿ Alguna utilidad más a este somier? venga, venga, adelante, ¿ a ver quien es más original?
Una sidrería por el camino. Pues no vendría mal hacer una paradita.
¡Pero qué bonica la fuentecica esta, Patxi! Vamos a comprar una pal caserío.
Bueno,¿ os animáis a hacer el camino?, aunque no sea el de Santiago.
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