En diversos sitios del mundo como París o Colonia – Alemania –, y muchos otros más, ya es sumamente popular que las parejas dejen un candado en algún sitio público, con las iniciales de ambos, asegurando que así su amor perdurará en el tiempo.
Madrid no escapó a la peculiar costumbre de los amantes, y en la mismísima Plaza Mayor ya se pueden ver unos cuantos de estos candados.
En concreto, es en la reja que rodea a la estatua de Felipe III, en el centro de la plaza, donde han aparecido estos candados del amor.
El escritor italiano Federico Moccia fue quien dio surgimiento a esta romántica costumbre, en su novela ‘Tengo ganas de ti’, en la que la pareja protagonista estampa sus nombres en un candado, lo colocan en una farola del Puente Milvio en Roma y lanza la llave al río Tíber como muestra de fidelidad y amor eterno.
La particularidad del ritual en Madrid es que no hay ningún río al que arrojar la llave para que el candado no se abra nunca más, pero eso no detiene a las parejas que han escogido uno de los sitios más emblemáticos de la capital española para profesarse su amor.
Algunos lo ven con dulzura y otros con desaprobación: lo cierto es que tímidamente estas pruebas de amor eterno han ido apareciendo una tras otra.
Vía: El Mundo
Tags: Noticiero













