El principio de mi erotismo. (1ª parte)

 

 

 

Me despierto con la primera luz del alba dispuesta a prepararme un buen café y despejar un poco mi mente aún soñolienta.

Cojo mi taza preferida, y mientras el café cae caliente en su interior, un chorro de agua fría, recogida por mis manos, se estrella contra mi cara, despertándome de un respingo de mi dulce sopor y haciéndome  a su vez un repentino  efecto liftting.

Tardo muy poco en volver a la cocina a buscar esa deseada taza humeante que tanto me gusta a primera hora de la mañana. Dos cucharadas de azúcar moreno y mover con mucho amor. Qué rico ese primer sorbo.

Me siento ante mi portátil sin dejar de deleitarme con el sugestivo aroma. Y sin querer me doy cuenta, de lo erótico que puede llegar a ser el simple acto de tomar un café…………………….en buena compañía…………………o sola……..

 

 

( Foto de Dave McKean)

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