Me despierto con la primera luz del alba dispuesta a prepararme un buen café y despejar un poco mi mente aún soñolienta.
Cojo mi taza preferida, y mientras el café cae caliente en su interior, un chorro de agua fría, recogida por mis manos, se estrella contra mi cara, despertándome de un respingo de mi dulce sopor y haciéndome a su vez un repentino efecto liftting.
Tardo muy poco en volver a la cocina a buscar esa deseada taza humeante que tanto me gusta a primera hora de la mañana. Dos cucharadas de azúcar moreno y mover con mucho amor. Qué rico ese primer sorbo.
Me siento ante mi portátil sin dejar de deleitarme con el sugestivo aroma. Y sin querer me doy cuenta, de lo erótico que puede llegar a ser el simple acto de tomar un café…………………….en buena compañía…………………o sola……..
( Foto de Dave McKean)
Tags: Personal














