Alubias, pero, ¿qué clase de alubias?

Las historias o anécdotas, surgen todos los días, a cualquier hora,  en cualquier momento y en cualquier lugar.

Es por eso que hoy, pensando en preparar la comida, me haya ocurrido algo………un tanto divertido.

Como hay que empezar por el principio, para que se entiendan bien las cosas, es justo lo que voy a hacer.

Cada vez que llega la época vacacional, mi hijo viaja a Granada a pasar esos días con la familia. Y a su regreso siempre trae algo en la maleta, y no me refiero a ningún regalo de tipo colonia, bufanda, pijama, etc.  No, si no al lomo ibérico de caña al punto de sal que la abuela Mari le compra a su nieto, porque es el más sano y a él le encanta (si le dejo, es capaz de comerse uno entero en una semana)

Y los quesos……uno de oveja puro, otro curado al romero, un semitierno mezcla vaca-oveja para que resulte más suave………….(Madre de Dios, los quesos es que nos hacen perder la cabeza)

Os vais haciendo una idea de lo que trae en la maleta, ¿no?……………(la próxima vez que vuelva de sus vacaciones no voy a decirle a nadie la fecha, por si algún voluntario/a se ofrece a ir a recoger……………..la maleta, en vez del niño, jajaja)

Es una tentación, en serio.

Bueno, pues esta vez ha traido unas alubias que yo le encargué a mi madre porque he estado buscando en muchos centros comerciales, incluso en Madrid, y no las he encontrado. Recuerdo como las llamaba mi abuela (que en paz descanse) figüelos. Luego me enteré que sólo las personas mayores del campo las llamaban así.

Más tarde me dijeron que  su nombre en realidad son frijoles (mira tu por donde) y cuando he leído en el paquete “alubias carillas” me ha dado un ataque de risa que me mondaba y me tronchaba yo solita, vaya, sin ayuda de nadie.

Quería dedicarle este artículo a mi madre, porque ella también lo desconocía. También se estuvo riendo conmigo y explicándome por centésima y alguna que otra vez más, cómo he de prepararlas (sí, mamá, sí. Que sí mamá, sí, lo haré como tu dices, que así salen más buenas).

A raíz de esta pequeña anécdota, le hice una visita a mi querido amigo Google y me contó todo esto:

“El caupícarillajudía de caretachícharo salvajefríjol chinofrijol cabecita negra o frijol Castilla  es una semilla comestible de la familia Fabaceae. Es una planta anual originaria de la India que se cultiva en gran parte de Asia y América en sus diferentes variedades.

Esta es más pequeña que la normal, apenas llegando al centímetro. Su color es blanco o blanco amarillento y tiene una careta o mancha negra en su lateral. Es un producto muy típico de la ciudad de Talavera de la Reina donde destaca por ser uno de sus platos tradicionales  y de la zona norte de Extremadura, el valle del Tietar y centro de Castilla,

En la zona norte de Cataluña, concretamente en el Ampurdán son muy apreciadas. En esta zona se llaman “Fesolet”.

Y tras esta extensa introducción, vamos a cocinarlas.

 Sí mamá, como tú lo haces……………..

INGREDIENTES:

- 500 g de alubias carillas

- 3 zanahorias

- 1 cebolla grande

- 1 pimiento rojo

- 1 pimiento verde

- 1 tomate mediano

- la mitad de 1 puerro pequeño (partido de arriba a abajo, o sea, parte blanca y        parte verde)

- 1 patata mediana

- 50 g de aceite de oliva aprox.

- sal

PREPARACIÓN:

Ponemos las alubias carillas en remojo media hora antes de cocinar, o sea, el tiempo de ir preparando el resto de ingredientes.

Lavamos las verduras y las troceamos de forma gruesa, para así  poder sacarlas mejor de la olla, una vez estén cocinadas, para triturarlas.

Las ponemos en la olla, junto con las alubias, el aceite y un poquito de sal. Movemos para que mezcle todo y añadimos el agua. La cantidad de agua debe sobrepasar los alimentos como cuatro o cinco dedos.

Ponemos al fuego. Cuando empiece a hervir bajamos a fuego medio y dejamos unos 45 minutos, o hasta que estén tiernas.

Rectificamos el punto de sal y ya podemos sacar las verduras para triturarlas con la batidora.

Tengo que decir que yo paso las verduras (la patata la dejo entera) porque el caldito nos gusta así de espeso, pero mi madre las trocea más pequeñas porque les gusta más tomarlas así.

Gracias abuela Mari.

Mi chico no había comido nunca, y tengo que decir que le gustaron.

 

Tags:

2 Responsesto “Alubias, pero, ¿qué clase de alubias?”

  1. The Evangelist dice,

    Estan buenas pero nada que ver con unas buenas alubias de Tolosa, tengo que llevarte a comer una alubiada en Tolosa.

  2. Nelly dice,

    Te tomo la palabra, pero tendrás que esperar a que me recupere……………..

Deja un comentario