Despedida a las amigas.

Tenía ganas de celebrar mi cumpleaños con las compañeras de trabajo, y coincidiendo con nuestra próxima marcha a Granada, me ha parecido buena idea el despedirme de ellas con una cena. La cita fue ayer dos de junio, aunque mi cumpleaños será el próximo sábado , pero por diferentes cuestiones ha tenido que ser así.

Quedamos sobre las diez y media de la noche, porque algunas tenían turno de tarde y así les daría un margen prudencial de tiempo para lo que necesitaran.

El día en sí fue bastante bueno y la temperatura también, pero aproximándose la hora de la salida, de repente, y sin saber ni como, una tormenta rompió con un rayo y el estruendo que causó, hizo que por momentos pensara en que todo se quedaría en un plan sin realizar.

Pero tuvimos suerte. La tormenta fue remitiendo y la noche dió comienzo.

Las primeras en llegar fuimos mi cuñada y yo (también es compañera de trabajo). Ibamos cruzando los dedos para que no lloviese, por lo menos por el camino. Las demás se perdieron, sí, como suena, se perdieron buscando el sitio, a oscuras, porque aquel tremendo rayo había dejado a la mitad del barrio sin luz, y sin farolas, les fue más complicado llegar hasta allí.

No me extrañó que algunas llegasen con sombra de ojos difuminada y no precisamente en esa zona, al tener que estar su hermana alumbrándola con el móvil para poder maquillarse un poco. Lo que nos tuvimos que reír cuando escuchamos el comentario.

No fueron demasiadas las que vieron pero seguro que sí las suficientes.

La cena se centró bastante en el tema trabajo, cosa que en principio siempre se quiere evitar, pero……………………..es inevitable. Ya llegaría el momento de las copas y el baile y nos centraríamos en otra cosa.

Mientras tanto, comimos, bebimos, nos reímos un montón, sacamos unas fotos para la posteridad, y por supuesto que criticamos a la vecina, si no, no tendría gracia.

Yo lo pasé bien. Me quedo con un grato recuerdo y una noche divertida. Creo que todas saben que me tienen para lo que puedan necesitar.

Y que mi casa aunque esté en Granada, será vuestra casa.

Gracias a todas Anni, Amaia, Lupe, Raquel y Susi.

Por cierto, yo ya no estoy para estos trotes.  Estoy “muerta morida”.

Esa mano que tengo a mi derecha, (si se mira la foto de frente es nuestra izquierda) es de Anni, aunque parece más mía que de ella. Como mi niña tiene ese brazo tan largo, jaja.

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One Responseto “Despedida a las amigas.”

  1. Amaia dice,

    Y a la mañana siguiente descubrí que mi cuello no es de chicle,Fue una noche loca ,si , sobre todo por lo que no se ve.Besos.

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