Ja ja ja. No puedo más que reírme pensando en ese momento y en el chico en cuestión. Aunque si te pones en su lugar seguro que pierde toda la gracia.
Sigo con estas pequeñas anécdotas, divertidas o no.
Que cada uno juzgue cuando lo lea.
Y…………………..chicas, cuando vayáis al baño, acordaos de la amiga de esta historia. Menuda situación.
El protagonista cuenta esto:
“Llegué a casa de mi novia y quisimos echar uno rapidito. Ella se fue al baño y al volver empezamos a liarnos. Cuando la puse a cuatro patas vi que tenía papel higiénico pegado y ciertos “restos” por todas partes. Se me bajó la erección rápidamente”.














