Esta semana he descubierto un sinfín de recetas para la Thermomix, y como todos y todas sabemos, es tan fácil y cómodo cocinar con ella, que ni siquiera dudas en hacerlo.
Me he descargado todos los libros que he encontrado por la red, y este verano voy a disfrutar metida en la cocina. Y no es que yo quiera hacerle publicidad, ni mucho menos, porque tampoco creo que la necesite.
Llevamos cinco años juntas, y no me arrepiento en absoluto de haber hecho esa inversión. Al contrario, creo que es lo mejor que he podido hacer en mi vida.
El salmorejo, tanto fresquito (si estamos en verano) como a temperatura ambiente (si es invierno) es algo de lo que siempre disponemos, porque en casa, nos encanta , y es una gran fuente de vitaminas que en definitiva todos necesitamos.
Podría contar un montón de anécdotas vividas y experimentadas haciendo uso de ella, pero no, hoy le toca el turno a la Quesada Pasiega, un postre típico de Cantabria, que descubrí en uno de mis cortos viajes por la Guipúzcoa profunda que tan hondo ha calado en mi.Yo no soy muy dada a los dulces, no es que no me gusten, pero prefiero el salado. Quizás por eso tampoco me haya propuesto el hacer postres, en cambio he prestado más atención a las comidas.
Pero este postre en concreto, me gustó demasiado, como para resistirme a la tentación de intentar hacerlo en casa y por supuesto, de disfrutarlo siempre en grata compañía.













